YO CONTRA EL MUNDO

La Conclusión

 

Conclusión de todo y Javier Cavanilles denunciado en el tribunal

Por todo esto y por muchas más cosas, Pedro Amorós interpuso una denuncia contra Javier Cavanilles en los juzgados de primera instancia en San Vicente del Raspeig.

El caso fue "juzgado", o por lo menos eso parece. Se celebraron varias vistas, en las que en cada una de ellas había una juez suplente distinta, con distinto fiscal.

Cuando por fin asiste la Juez titular, y se termina el interminable juicio de Cavanilles, este sale absuelto y fue con esta sentencia:


Sobre la SEIP y demás cosas:

“Sentado lo anterior, en el presente procedimiento, dos son los núcleos atentatorios al honor. intimidad personal y familiar y propia imagen cuya protección reclama el demandante. De un lado el cúmulo de alegaciones manifestadas en los artículos periodísticos en relación a la organización o institución denominada SEIP que constituye el núcleo organizativo de toda una serie de actividades informativas y/o formativas, cuya existencia es cuestionada por el informador. En relación a esta primera cuestión, de la valoración conjunta de la prueba practicada resulta que la SEIP al tiempo de presentación de la demanda objeto de estos autos carecía de existencia real. Es significativa la prueba aportada el pasado 2 de junio de 2006, con carácter previo a la celebración del juicio ordinario, consistente en un certificado de fecha 22 de mayo del año en curso emitido por el Ministerio del Interior donde consta que dicha asociación ha sido inscrita en el registro nacional de asociaciones en fecha 21 de Abril de 2006, fecha posterior a las publicaciones a las que se refieren los presentes autos, y curiosamente posterior a la fecha de presentación de la demanda. Todos estos indicios nos llevan necesariamente a concluir que la información vertida en su día por el periodista hoy demandado NO ES INVERAZ. Pero es más el informador denunció además el ofertamiento de cursos o titulaciones a través de la web de dicha entidad que, tal y como debidamente contrastó el periodista, con la diligencia que le era exigible, ni están reconocidas por el Ministerio de Educación ni tampoco se imparten en universidades, no siendo cierta la afirmación efectuada por el hoy demandante de interés demostrado por la Universidad de Cambridge para convalidarlos. El demandante declaró que esos cursos dejaron de impartirse debido a los pocos alumnos con los que contaban, aunque lo cierto es que en la actualidad aparecen contenidos en la página web del demandante donde se recoge el temario, evaluaciones así como el correspondiente boletín de inscripción con las cuotas a pagar de dichos cursos.
Es veraz La noticia vertida al respecto, ya que dichos títulos han resultado carecer de cobertura legal y el interés publico justifica la emisión de dichas noticias en las que su emisor cumplió sobrada y diligentemente su deber de contraste.”

Sobre el tema de Bélmez:

“El segundo bloque de informaciones presuntamente atentatorias al derecho al honor y que en definitiva han constituido el núcleo principal de este juicio, ha sido el relativo a los supuestos fenómenos de “Las Caras De Belmez” Es notorio que se trata de un tema muy difundido desde hace varios años y sobre le que se han vertido múltiples noticias y reportajes. Los artículos de presente sobre esta temática en la que interviene el medio de difusión del demandado, no son más que una secuencia de toda esta problemática en la que obviamente hay opiniones encontradas. No es objeto de este proceso ni esta juzgadora pronunciarse sobre la realidad o no del fenómeno, pero lo que esta claro es que su relevancia no escapa del deber de la información, no solo en cuanto a los hechos si no en cuanto a las opiniones sobre los mismo, y esto es lo que en realidad ha sucedido; ni el demandante es en modo alguno el legitimado para ejercitar la defensa absoluta de un fenómeno discutido, ni el demandado puede ser acallado en su deber de información, máxime en una materia tan sensible como la que nos ocupa, frente a la cual la sociedad es vulnerable y susceptible de ser engañada. No hay en absoluto vulneración del derecho al honor por la emisión de ideas o pensamientos y mucho menos cuando se trata de acontecimientos en absoluto definitivos, como puso de manifiesto el testigo D. Fernando J. Jiménez. En consecuencia de todos los indicios que rodean el fenómeno de las Caras de Belmez, debidamente contrastados y acreditados (la muerte de la dueña de la casa, las conversaciones con el Ayuntamiento de Belmez para hacerse cargo de la casa y comercializar el fenómeno con el fin de fomentar el turismo en la zona, la negativa de los hijos de la dueña a vender la casa, etc,) era fácil extraer las conclusiones que efectuó el periodista hoy demandado, que serán las correctas o no, pero en cualquier caso constituyen una posibilidad que no comporta vulneración ninguna al derecho al honor.”

Analicemos la sentencia

La juez dice con claridad:

“En relación a esta primera cuestión, de la valoración conjunta de la prueba practicada resulta que la SEIP al tiempo de presentación de la demanda objeto de estos autos carecía de existencia real. Es significativa la prueba aportada el pasado 2 de junio de 2006, con carácter previo a la celebración del juicio ordinario, consistente en un certificado de fecha 22 de mayo del año en curso emitido por el Ministerio del Interior donde consta que dicha asociación ha sido inscrita en el registro nacional de asociaciones en fecha 21 de Abril de 2006, fecha posterior a las publicaciones a las que se refieren los presentes autos, y curiosamente posterior a la fecha de presentación de la demanda.”

Traducido a palabras un poco más comprensibles: Cavanilles publicó en los distintos diarios como puede verse, que la SEIP carecía de existencia legal, es decir que no estaba dada de alta en el Registro Nacional de Asociaciones y por tanto era inexistente e ilegal. La Juez interpretó por el planteamiento de la defensa de Cavanilles que el periodista había publicado que la SEIP no existía REALMENTE que no es lo mismo que LEGALMENTE.
Y para ello, la juez se basa en que en el 21 de Abril de 2006 venía aprobada por el Ministerio del Interior la Sociedad Española de Investigaciones Parapsicológicas y Paracientíficas SEIP. ¿ Por qué se hizo esto? La respuesta, la guardaremos para contestársela a Javier Cavanilles cuando tenga que presentarse a la Audiencia Provincial con calidad de Denunciado.

1.- La SEIP existía y existe legalmente y realmente. Sus estatutos –presentados al tribunal como prueba- demostraban bien claros dos puntos recogidos en su constitución: Su nombre es: Asociación Española de Investigaciones Parapsíquicas.

       1.1.- Por definición: En el ámbito jurídico y económico una sociedad es aquella por la cual dos o más personas se obligan a poner en común dinero, bienes o industria con el ánimo de repartir entre sí las ganancias. En este caso se denomina sociedad o asociación a la agrupación de personas para la realización de actividades privadas, generalmente comerciales. A sus miembros se les denomina socios.

      1.2.- Dado que Sociedad y Asociación es lo mismo a efectos jurídicos las siglas de nuestra organización serían S.E.I.P. utilizado legalmente según la ley de constitución de asociaciones culturales como acrónimo descriptivo de nuestra organización.

2.- En la asamblea realizada para la constitución de nuestra asociación, quedó patente y reflejada por escrito la intención de DENOMINAR a la asociación como SEIP Sociedad Española de Investigaciones Parapsicológicas, a pesar de que nuestro nombre oficial fuera el del Asociación Española de Investigaciones Parapsíquicas.

Según la ley que rige el funcionamiento de las asociaciones culturales esto es perfectamente legal y se realiza por muchas asociaciones culturales.

3.- El abogado de Cavanilles, hizo creer a la Juez que dado que no estábamos legales, corrimos a legalizarnos tras el juicio. Lo único que se hizo, fue crear otra asociación no la MISMA. Y esto fue con el fin de renovar por completo los estatutos, estructura y funcionamiento así como la denominación de nuestra organización, con el fin de hacer parecer en la medida de lo posible nuestro nombre constitutivo a nuestra denominación pública e incluir el acrónimo en dicha denominación.

4.- La SEIP existe REALMENTE desde el año 1995-96 y LEGALMENTE desde el 1998. Prueba de ello son las publicaciones que periódicamente realizábamos con el nombre de SEIP Sociedad Española de Investigaciones Parapsicológicas y cuyo equipo editorial lo componíamos la junta directiva de la SEIP.

5.- Y en cualquiera de los casos ante alguna duda si antes como: Asociación Española de Investigaciones Parapsíquicas para la Juez no es existir real y legalmente utilizando el acrónimo SEIP como siglas de ( Sociedad Española de Investigaciones Parapsíquicas ) además de haberlo recogido en asamblea general, ahora con la nueva asociación creada: Sociedad Española de Investigaciones Parapsicológicas y Paracientíficas SEIP tampoco deberíamos existir como SEIP a pesar de tenerlo contemplado en nuestros estatutos, puesto que no nos llamaríamos exacta e identicamente SEIP a secas.
Para cualquier persona lógica, para cualquier persona con dos deditos de frente y un nínimo de inteligencia con estos documentos presentados como prueba al proceso judicial, debería ser suficiente:

 

Estas son las páginas 1 y 2 de la revista en papel que la SEIP editaba en el 1996. Ambos documentos fueron presentados como prueba con el fin de poder demostrar que en el año 1996 - como refleja claramente el depósito legal- ya reconocíamos todos los componentes que nuestro nombre era el de SEIP, Sociedad Española de Investigaciones Parapsicológicas y así nos identificábamos.

A estas alturas nos estamos preguntando si la juez vio o no vio nuestros estatutos de constitución, porque tenerlos los tenía.

Como dicen algnos de nuestros amigos... "Y qué más da como te llames de forma promocional, comercial o pública y luego estés dado de alta con otro nombre..." Fíjate los bares... Todos lo hacen, es legal y no hay ningún Cavanilles que diga nada ¿no?. Al fin y al cabo, si te conocen por ese nombre y nadie protesta porque es suyo... es como te llamas y por el que la gente te conoce y es es lo que vale.

La Juez dice con claridad:

“ Pero es más el informador denunció además el ofertamiento de cursos o titulaciones a través de la web de dicha entidad que, tal y como debidamente contrastó el periodista, con la diligencia que le era exigible, ni están reconocidas por el Ministerio de Educación ni tampoco se imparten en universidades, no siendo cierta la afirmación efectuada por el hoy demandante de interés demostrado por la Universidad de Cambridge para convalidarlos.”

La Juez confirma que los cursos que impartía la SEIP no están reconocidos por el Ministerio de Educación y Ciencia ni las titulaciones tampoco.

1.- Bien... ¿y qué? ¿acaso es necesario que cualquier curso que imparta cualquier asociación debe estar RECONOCIDO por el Ministerio de Educación y Ciencia?

2.- En todas y cada una de las páginas web de los cursos http://www.inexplicado.com/cursos/cursos.htm se puede leer claramente lo siguiente:

¡ Atención !
Le informamos que las Titulaciones que se aquí se disponen no tienen validez académica alguna
sólo están reconocidas por la Sociedad Española de Investigaciones Parapsicológicas.
Le recordamos que la parapsicología de momento no está reconocida por las Universidades Españolas y por tanto estos estudios no pueden ser
avalados, compulsados o reconocidos por las mismas.


3.- Con respecto a la Universidad de Cambridge, nadie ha dicho nada, ni Pedro Amorós ni la SEIP, ni en web alguna, ni en radio ni en televisión, ni en el juicio, ni “Cristo que lo fundó”. Sinceramente no sabemos de donde sale tal comentario o afirmación.

Con respecto a la segunda parte de la resolución de la sentencia y convertido un poco al “cristiano” dice en pocas palabras que al ser un tema de opinión pública general y diversa creencia tanto en un sentido como en otro, Javier Cavanilles puede publicar en su diario lo que le venga en gana de quienes hablen del tema. Sin embargo, la Juez cometió un error, un error que creemos que es muy grande puesto que dice:

"...En consecuencia de todos los indicios que rodean el fenómeno de las Caras de Belmez, debidamente contrastados y acreditados (la muerte de la dueña de la casa, las conversaciones con el Ayuntamiento de Belmez para hacerse cargo de la casa y comercializar el fenómeno con el fin de fomentar el turismo en la zona, la negativa de los hijos de la dueña a vender la casa, etc,) era fácil extraer las conclusiones que efectuó el periodista hoy demandado, que serán las correctas o no, pero en cualquier caso constituyen una posibilidad que no comporta vulneración ninguna al derecho al honor.”

Como todos sabemos... la Juez nada más ha valorado la casa de las caras, pero la ANTIGUA no la NUEVA que es precisamente donde reside el motivo principal de la DENUNCIA ya que todos los hechos denunciados, se refieren a la casa situada en la calle cervantes nº7, no a la de la calle real nº5. La Juez, ha juzgado un caso que NADA tiene que ver con el objeto de la demanda interpuesta contra Javier Cavanilles.

Por otro lado analicemos esto: "... que serán las correctas o no, pero en cualquier caso constituyen una posibilidad que no comporta vulneración ninguna al derecho al honor."

¿ Al honor? ¿  Aqué honor a quién se refiere esta Juez?.. Eh, Eh, oiga "Juez"... que estoy aquí, me llamo Pedro Amorós y he sido yo el que ha denunciado al periodista. Perdone usted pero el honor al que hace referencia su señoría es... EL MIO, no el de las Caras de Bélmez.

A ver... Juez,  permítame que escoja a un jurado popular, los lectores:

David el Gnomo...: En pie el acusado. ( Javier Cavanilles se levanta torpemente)
David el Gnomo...: Acérquese al estrado Sr. Cavanilles ( y se acerca tropezando con la alfombra)
David el Gnomo...: ¿Ha dicho usted " El Consistorio y un “Cazafantasmas” ( Refiriendose a Pedro Amorós ) alicantino falsificaron las nuevas Caras de Bélmez.
El Objetivo es explotar comercialmente el fenómeno y favorecer el turismo en la localidad jienense."

Cavanilles............: Eh... si.
David el Gnomo...:
Demuéstrelo a la sala por favor...

Como decía el Maestro... Y digo yo... ¿ Esto es Justicia?... Que venga Dios y lo vea.


23 de Septiembre de 2006

A los pocos días tras salir publicada la sentencia, el diario El Mundo a través de su publicación digital nos obsequiaba con la siguiente noticia y con el siguiente titular:

LA SENTENCIA CONFIRMA QUE LOS NUEVOS ROSTROS FUERON FALSIFICADOS
Absuelven a EL MUNDO y elmundo.es de las dos demandas por el caso de 'Las Caras de Bélmez'.

El texto que sigue y que contiene las pautas del propio Javier Cavanilles pese a que está firmado con un EV muy escueto, pueden visitarlo en: http://www.elmundo.es/elmundo/2006/09/23/comunicacion/1159027408.html

 

 

 

 

 


Conclusión - por Pedro Amorós-

Me dirijo a todos vosotros amantes del misterio, a todos vosotros detractores de los amantes del misterio y a todos ustedes imparciales lectores:

1.- Cavanilles fue denunciado por mentir en su diario.

2.- La Juez, exculpa a Cavanilles.

3.- Las palabras de la Juez con respecto al tema de las caras del Bélmez fueron:

“No es objeto de este proceso ni esta juzgadora pronunciarse sobre la realidad o no del fenómeno...”

4.- Las palabras publicadas en “el mundo” de Cavanilles tras la sentencia fueron:

“LA SENTENCIA CONFIRMA QUE LOS NUEVOS ROSTROS FUERON FALSIFICADOS”

Creo que sobran las palabras para definir quien es Javier Cavanilles.

Esto, me recuerda la rabia y la impotencia que me produce cuando salta la noticia de que: " Un violador ha sido puesto en libertad y dos horas después ha violado a niña de 13 años..."

Como es lógico, a día de hoy, la sentencia está recurrida a la audiencia provincial para ver si tenemos jueces de verdad, ganemos o perdamos pero jueces de verdad.

Ahora, Javier Cavanilles y Francisco José Máñez Ferrer han preparado un libro sobre las Caras de Bélmez. Según parece su publicación es inminente, puesto que esperaban la sentencia judicial para causar un mayor impacto publicitario, con lo que no tendremos que esperar mucho para pagar unos cuantos Euros para su lectura.

Como nota para terminar quizás es bueno hacerlo con algo de humor, sobre todo para aquellos quienes han confiado en dos personas de las que trata este poema:

Un periodista valenciano
llamado Javier Cavanilles
harto, de simples perfiles
y por su carrera olvidado
se inventa toda una trama
para crear la polémica
que no por ser más patética
le iría a bajar de las ramas.

Mientras observa desde arriba
como su obra inventada
desde su altura apoyada
convencía día a día
tan sólo a unos cuantos idiotas
que creyeron lo que vendía
ignorando el real motivo
y creyendo que las gaviotas
en las aguas hacen su nido.

Y un buen día llega el Máñez
cargado de agua y aceite
con rencores que parecen
propicios para sus planes.
Cavanilles va y le escucha
atendiendo a sus razones:
vender sandías por melones
con el fin de llenar la hucha.

Y de fraudes acusaban
con el fin de ganar dinero
a quienes su único esmero
era lo que investigaban.

Y acusado fue al banquillo
de sus mentiras denunciado
por quienes nunca han ganado
ni un duro en este mundillo.

La Justicia boquiabierta
escuchaba falsedades
convertidas en verdades
por un letrado sin tregua.
Y a pesar de ser evidente
su condena por mentiras
se ve que hizo buenas migas
con una juez indulgente.

Y de todo esto nos queda
una patraña patente
Cavanilles y Máñez mienten
movidos por la peseta
ya que un libro han escrito
estos dos caras, muy duras
aprovechando estas maduras
para ganarse un dinerito.

Y de aquello que acusaron
en un principio patente
se ha convertido en el delito
de aquellos que siempre mienten
.


Y para terminar les dejaría con una canción, tal y como acaba la película “Jeepers Creepers” , el tema tendría que buscarlo pero sornaría así como: “tachannnnnn” como diría Juan Tamariz tras realizar sus magistrales trucos.

Como a mi me gusta decir, saquen ustedes sus propias conclusiones

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